REPORTAJE

Sudán, pólvora en los ojos ante la ceguera de Occidente

La población sudanesa lleva tres años cargando una guerra que otros deciden

Aseel recuerda con cariño los veranos en Sudán. El olor al azúcar de los buñuelos y el té todavía le vuelve con nitidez. Después del rezo de cada mañana, su tío preparaba el desayuno para ella y su hermana, Islam. Hoy, ese recuerdo convive con otro. Su tío fue asesinado a manos de las Fuerzas de Apoyo Rápido cuando salía de la mezquita familiar. Meses después, sus abuelos y su tía continúan en Sudán, a pesar de las peticiones para que viajen a España. Aseel, de 21 años, se apoya ahora en la comunidad de la Casa del Sudán en España.

Allí también está Mohamed Amro, presidente de la asociación, que se encontraba en el país cuando estalló la guerra en abril de 2023. Estudiaba Ingeniería Electrónica y vivía con sus padres en Jartum. Recuerda aquel día como algo “caótico y repentino”: “De un día normal pasamos a escuchar disparos, explosiones y una incertidumbre total”, relata. El enfrentamiento entre el Ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido sembró el miedo y la desinformación. “Lo único que sabíamos es que llovían misiles en la capital y que teníamos que salir corriendo”.

Mohammed Hamdan Dagalo, líder de las Fuerzas de Apoyo Rápido, más conocido como Hemedti (izquierda) y el jefe del Ejército de Sudán, el general Abdel-Fattah Burhan (derecha) | Elaboración propia

Soldados del ejército sudanés, leales al general Abdel Fattah al-Burhan, sentados sobre un tanque en la ciudad de Puerto Sudán, en el mar Rojo, el 20 de abril de 2023 | Fuente: Getty Imges

Edificios dañados por los enfrentamientos en la ciudad sudanesa de Omdurman, el 2 de noviembre | Fuente: EFE (Sara Creta)

Los restos de un avión derribado en el Aeropuerto Internacional de Jartum en abril de 2025 | Fuente: Getty Images

Niños sudaneses, que huyeron del conflicto en Murnei, en la región sudanesa de Darfur, viajan en una carretilla mientras cruzan la frontera entre Sudán y Chad en Adre, Chad, el 4 de agosto de 2023 | Fuente: Reuters

Mujeres de la ciudad de Al-Junina, en Darfur Occidental, lloran tras recibir la noticia de la muerte de sus familiares mientras los esperaban en Chad el 7 de noviembre de 2023 | Fuente: Reuters

Ir al supermercado o pasear por la ciudad se convirtió en “un caos”. La rutina doméstica se volvió huida y Mohammed y su familia lograron llegar a España gracias a la Embajada. La doble nacionalidad hispano-sudanesa facilitó la salida. Aseel y Mohamed residen ahora en España, pero sus familias siguen completamente fragmentadas.

La dimensión del conflicto obliga a salir de la cotidianeidad para mirar la fotografía completa. Jartum amaneció el 15 de abril de 2023 con una oleada de combates. El aeropuerto internacional fue uno de los primeros objetivos de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), el grupo paramilitar sudanés. Los aviones destruidos sobre la pista, casi como una imagen postapocalíptica, adelantaron la estampa que hoy define al país.

En Merowe, la pólvora y los casquillos pasaron a formar parte del paisaje. Mientras los sudaneses intentaban huir de una contienda que, según Mohamed, muchos ya anticipaban, las Fuerzas Armadas de Sudán (FAS) y las RSF convirtieron el palacio presidencial en una disputa a sangre abierta. Esa misma semana se registraron disparos y enfrentamientos en distintas zonas de El Obeid y Kordofán del Norte. Lo que durante meses parecía inminente terminó por convertirse en la rutina de Sudán.

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Universidad Carlos III de Madrid | Doble Grado en Periodismo y Comunicación Audiovisual

Sudán | pólvora en los ojos ante la ceguera de Occidente | Alicia González y Gómez